Qué regalar a una persona con movilidad reducida

Todos los años mi dueña deja un hueso para mí debajo del árbol. Algunas veces ha intentado innovar: me ha puesto desde gallinas de goma hasta cuerdas para roer. Pero yo soy un perro clásico, y para mí el regalo perfecto es un simple hueso de toda la vida. Tras cinco años de convivencia mi dueña por fin lo comprendió, y ahora no falla ningún año. Supongo que ahí reside la magia de regalar: pensar en qué es lo que le hace feliz a la persona que quieres, aquello que le hace la vida más fácil… Por muy obvio o difícil que sea. Read more