FeelToo: La App que lucha por el derecho a amar

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Dicen que el amor de un perro a su dueño es el más puro y sincero del mundo. Estoy de acuerdo, lógicamente. Pero creo que hay amores igual de esenciales entre humanos. Para aquellos que han renunciado a creer en el amor porque consideran que es tan mitológico como un unicornio, tengo un par de cosas que decirles.

Lo he visto, con estos ojos perrunos que ven azul y amarillo –¡qué pesados sois con eso de que sólo vemos en blanco y negro! –. He observado amores muy diversos, de muchas formas y circunstancias.

Cuando sólo era un cachorro vi a una persona ciega guiarse por los ojos de una niña, juntos atravesaban todo el patio de aquel colegio lleno de balones, grietas y obstáculos. Los vi durante años. Estaban tan sincronizados que parecía que respiraban al mismo tiempo y compartían un mundo privado. Repleto de sonidos, olores y códigos secretos.

Otra vez, en un tren. Una chica con el pelo rubio y labios rojos, miraba por la ventanilla el paisaje difuminado del exterior. Abrazaba una maleta enorme, de piel marrón. Al rato, vino un chico –el que supuse que era su chico– con el pelo ensortijado y unos ojos enormes. Recuerdo perfectamente que tenía el brillo inconfundible de quien cree que la vida es un milagro.

Llevaba una bolsa de sándwiches de queso y uno de esos botellines de vino que te ofrecen en los trenes de largo recorrido. El vagón no estaba adaptado para su silla de ruedas y la chica intentó cogerle para acomodarle en una butaca. Empezaron a reírse y a hacer bromas sobre los brazos endebles de la mujer. Entonces, ella se sentó en el regazo del chico y ambos empezaron a recorrer los pasillos en la silla de ruedas. El resto de pasajeros observaban pasmados cómo la chica le ofrecía trocitos de sándwich y vino –¡directamente de la botella! – mientras él empujaba su silla de un lado al otro del vagón.

Uff. Pero también he visto cosas menos divertidas. He reconocido la desesperanza en muchas personas, al no considerarse ‘aptas’ para sentir y amar con la libertad que cada ser humano debe tener. He escuchado palabras que hubiera preferido no escuchar nunca, como que hay cuerpos y mentes más o menos merecedoras de encontrar a alguien que te guíe por un túnel oscuro, o que te traiga sándwiches de queso en una travesía. Tan fácil y tan difícil como compartir con alguien la vida, conectar sin límites, entender las debilidades y admirar las fortalezas.

Porque si no es con todo, no es con nada, ¿no?

En el amor, humanos, no hay peros. Y os lo dice un perro, que no ve tantas complicaciones en temas románticos. Y no me refiero a la duración o a la intensidad de las relaciones. Sé que hay amores fugaces, tóxicos, que se entrometen en nuestras vidas para enseñarnos.

Pero para amar no hace falta tener un cuerpo perfecto ni una mente perfecta –¡además que nadie la tiene! – sino la cualidad de ser valiente por encima de todo. Implicarnos, arriesgarnos sin garantías. De tirarnos a la piscina, y luego ya veremos.

Sé lo que estás pensando: es muy bonito ser idealista, como yo, y llenar este post de palabras bonitas e inspiradoras. Y luego, está el mundo. Una realidad sucia, plagada de anuncios que os instruyen para que ‘cambiéis vuestro cuerpo’ y así poder ‘ofrecerle algo decente’ a vuestros pretendientes. Como si fuerais un tomate, de los que hay ahora en algunos supermercados, perfectos en forma y color… Pero totalmente insípidos de contenido.

Por suerte existen humanos que, como yo, creen que el amor no entiende de anuncios, ni se fija únicamente en los cuerpos y las mentes normativas. Hace poco, dos humanos – Diana Figueredo (Psicóloga) y Juan José Vargas (Administrador e Ingeniero) – han creado FeelToo una aplicación móvil gratuita que facilita el contacto entre personas con y sin discapacidad con el fin de encontrar a alguien interesante, sin prejuicios, con el que establecer una relación de amistad o de amor.  La App se lanzó el mes pasado y ya está disponible tanto para Android como IOS.

La app es muy sencilla e intuitiva: puedes ingresar con tu Facebook, número de teléfono móvil o correo electrónico. Además –y esta es la gran diferencia a otras apps similares– te muestra una serie de opciones para indicar si eres una persona apasionada, artista, cariñosa, deportista… Y también puedes indicar si tienes o no alguna discapacidad y de qué tipo.

 

 

Su traducción al español, ‘Yo también siento’ lucha contra los prejuicios y los cánones que han encarcelado a muchas personas. Busca empoderar a las personas con discapacidad y eliminar los tabúes en la sociedad, porque como dice la cofundadora Diana Figueredo:

 

Siempre, he identificado la enorme necesidad de estas personas para tener oportunidades que les facilite conocer a otros fuera de su círculo de siempre y que puedan experimentar todas las sensaciones que resultan de sentir atracción por alguien, del amor, el deseo, incluso si solo resulta una buena amistad.

 

Siempre escucho que el amor está pasado de moda, que la tecnología os aleja los unos de los otros. Pero creo que no es verdad, porque una pantalla de móvil también puede ser una ventana, un acceso rápido por el que colarse en los sueños, los problemas, los recuerdos de alguien. Un simple ‘match’ puede ser la tecla que inicie un nuevo camino, desconcertante e imprevisible. Pero lleno de eso que hace que el ser humano haga tonterías, se comprometa, y se instale en ellos ese brillo inconfundible de quien cree que la vida es un milagro.

2 thoughts on “FeelToo: La App que lucha por el derecho a amar

  1. Maravilloso articulo María. Me conmovió. Que historia mas bonita. Human@s como tu dan mas sentido a la vida. Desde Feeltoo App queremos sumar y ayudar, en la medida de nuestras posibilidades, a que todos, sin excepción, encuentren el AMOR.

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