Izzy Wheels complementos para sillas de ruedas

Lo primero que veis de los demás es su aspecto: de qué color es su piel, sus ojos, su pelo. Los colores que ha utilizado para vestirse, si lleva o no las uñas pintadas. Si se mueve de forma convencional o va en silla de ruedas. Si es capaz de escucharos o veros. Y de ahí vuestro subconsciente saca conclusiones precipitadamente. ¡Qué locura! Es increíble lo que percibís de un sólo vistazo. Menos mal que de mí sólo os fijáis que soy un perro… Algunos me acariciáis; otros os apartáis con un poco de miedo. Pero ya está: sólo soy un perro.

En cambio, si veis un humano se mueve de forma diferente, muchos sentís algo de pena. Sin duda, el sentimiento menos práctico del mundo. Porque con la pena no se puede hacer nada. Pero hay esperanza: por suerte hay humanos que quieren erradicarla. Y de paso, convertir herramientas en obras de arte.

Dos hermanas irlandesas, Izzy y Ailbhe Keane, han sabido convertir la pena que reciben muchos usuarios/as de silla de ruedas en un vehículo de expresión. La hermana pequeña, Izzy, nació con espina bífida y siempre le preocupó que la gente no se fijara más allá de su silla de ruedas. Por eso, cuando era pequeña, diseñaba sus propias fundas para los radiales de sus ruedas.

Izzy Keane diseñaba sus propias fundas para silla de ruedas desde que tenía cinco años

 

Eso sirvió de inspiración para su hermana Ailbhe y en 2016, cuando estaba en su último año de carrera de ‘Arte y Diseño’ creó una gama de cubiertas coloridas para que personas con la misma condición que su hermana pudieran expresar su personalidad. Desde el principio tuvo claro el lema: “If you can’t stand up, stand out!” un juego de palabras en inglés cuya traducción al español es :“Si no puedes levantarte, destaca”

 

Si no puedes levantarte, DESTACA

Gracias a Instagram se empezaron a popularizar los diseños de Ailbhe. Al principio subía vídeos de su hermana bailando con su silla de ruedas customizada. Poco a poco empezó a inspirar a miles de seguidores de todo el mundo y juntas decidieron abrir una tienda online.

 

 

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Embrace your disability 🙌🏼🙌🏼 #izzywheels #wheelchairfashion #empowerment #designforeveryone

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Desde que empezaron el proyecto, más de 40,000 usuarios en Irlanda decidieron transformar su silla de ruedas en un vehículo a lo Izzy Wheels. Además han ganado ocho premios a nivel nacional y distribuyen sus obras a más de 30 países del mundo. Han llegado incluso a ganar el ‘Forbes 30 under 30’ del año pasado por su propuesta como jóvenes emprendedoras.

Además colaboran con ellas ilustradores, artistas y diseñadores de moda galardonados, como por ejemplo Okudart, Maser, Orla Kiely, Steve Simpson y Camille Walala. Que los ilustradores colaboren con Izzy Wheels arroja bastante luz a la inclusión y tal y como piensa la fundadora: “es muy divertido tener accesorios para sillas de ruedas diseñados por artistas, en lugar de hospitales”.

Ilustradores de todo el mundo diseñan las cubiertas de Izzy Wheels

Ailbhe cree que su producto es importante porque no es sólo un producto, sino una forma de cambiar el pensamiento. Las sillas de ruedas tienen el mismo aspecto que hace 100 años y se han visto como instrumentos de opresión, mientras que para las personas con movilidad reducida consiste en todo lo contrario. Son su vehículo, lo que les permite tener independencia y salir al mundo.

Como la propia Izzy ha dicho en algunas entrevistas: “La silla de ruedas es un símbolo de capacidad, no de discapacidad”. Por eso se merecen ser celebradas y deberían ser igual de divertidas que cualquier otro complemento.

La silla de ruedas es mi vehículo

Aunque quizá lo más emocionante de Izzy Wheels sea el movimiento de moda inclusiva que han generado con sus llantas decorativas para silla de ruedas. Las dos hermanas han conseguido que muchas personas con movilidad reducida empiecen a ver de otra forma su discapacidad. Incluso han ido más allá: muchos seguidores han decorado sus bastones y prótesis con arte.

La autoexpresión es un derecho humano. Igual de humano que la discapacidad. Igual de humano que los prejuicios. Tan humano como la capacidad de crear algo hermoso de sus propias limitaciones. Eso es lo que ha hecho Izzy Wheels: cambiar la pena por la belleza.

CAMBIA LA PENA POR BELLEZA

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