La silla de ruedas Kahlo: cuidar a los que cuidan

Con la silla de ruedas Kahlo estás cuidando a los que cuidan

 

Los perros siempre aprendemos de nuestros humanos. Algunos de mis compañeros hasta pretenden hablar (aunque ese tema continúa abriendo polémicas en el Parlamento del Estado Canino) o apoderarse de los sofás donde pasáis tanto tiempo. A mí, por el contrario, me encanta ser un perro corriente y lo único que he aprendido de vosotros es a leer las noticias. Todas las mañanas recojo el periódico para mi ama… Y de paso, no os voy a engañar, ojeo los titulares…

Suelen ser noticias devastadoras, muertos en no sé dónde. Guerras remotas. Políticos humanos hablando de estrategias. Historias de personajes idolatrados. Pero, a veces, se cuela entre las páginas mi tema favorito: los inventos. El otro día, sin ir más lejos, un hombre de 87 años, Lucio Ballesteros, construía una nave espacial en su jardín.

Hay inventos necesarios capaz de haceros volar sin ser pájaros, inventos aún más necesarios como la goma del pelo (ojalá existieran para perros) e inventos que os convierten en seres estrafalarios y bastante raritos… Lo digo porque sé que existe un tupé para bebés o un ajedrez vertical…

Pero hay otros inventos que no sólo son necesarios, sino que son también justos. Que van directos al problema invisible, ese que no tenía solución, ese en quien casi nadie pensaba. Como sostener a una persona que no puede levantarse. Con unos brazos humanos, a veces arrugados, otras demasiado pequeños, demasiado cansados.

El arte de cuidar a quienes cuidan

Brazos de padres, abuelos, hermanos, amigos, cuidadores profesionales que tienen que ser capaces de sostener y transferir de un lado a otro a los usuarios de sillas de ruedas. Muchas veces produciéndose lesiones tan dolorosas como úlceras o escaras.

Por suerte los inventos a veces os dan un respiro, os escuchan, os tienen en cuenta. Los trabajadores de Rois Medical llevan desde 2015 diseñando y haciendo realidad la silla de transferencia Kahlo. La silla de ruedas funciona como una pequeña ‘grúa’ que permite mover a la persona con discapacidad desde la propia silla hasta cualquier superficie que se desee de forma cómoda y segura.

 

 

 

Aunque esa es su principal característica, también permite dar más autonomía a los usuarios de sillas de ruedas. Con la silla Kahlo puedes elevar el asiento para alcanzar objetos en posiciones elevadas (que a mí eso tampoco me vendría mal), un respaldo anatómico para descansar la espalda y reposapiés y reposabrazos multiposicionales.

Además, tiene tracción central que permite maniobrabilidad en entornos interiores e incluso ¡iluminación led! Para una conducción segura durante los paseos nocturnos.

 

 

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Los trabajadores/as de Rois Medical inventaron la silla de ruedas Kahlo porque sabían la importancia de cuidar a los que cuidan. De mimar a quien se solidariza con las limitaciones físicas, sea por amor o por profesión (o por ambas cosas).  Y fue a través de sus propias experiencias personales, pues tuvieron que cuidar a algunos familiares que tienen algún tipo de discapacidad.

A día de hoy, y gracias a la ayuda de inversores que confían en el proyecto, el equipo sigue luchando porque su silla de ruedas Kahlo sea una realidad en Europa -Y no descartan introducirlo en el mercado estadounidense-:

 

Actualmente estamos en fase de certificación de nuestro producto, el cual está pasando las pruebas pertinentes para obtener el marcado CE, que nos permita su comercialización por todo el territorio europeo

 

Afortunadamente, hay humanos que piensan que no existen barreras infranqueables. Dispuestos a estudiar la complejidad de un problema y a demostrar que los avances tecnológicos pueden ser un salvavidas. Bajo su lema “cuida tu salud, cuida de ellos” pretenden reducir las lesiones en cuidadores hasta un 80% o reducir las bajas en residencias en un 50% (facilitando un ahorro de 1.500 euros).

 

Pero, ante todo, prestar atención a ese sector –a veces invisible– que dedica su tiempo al arte de cuidar. Espero veros pronto entre las páginas de los periódicos…

Silla de ruedas KAHLO

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